Eres como un ave solitaria planeas sobre campos de vida, impregnada de aromas fragantes. Danzarina, cual sirena de los mares, frágil como la florecilla encantada, indiferente a normas estrictas, viajera de ilusiones, con ritmos itinerantes, donde para el tren, allí te bajas, allí donde más te necesitan, tu estás, Llenando los amaneceres de porvenir y las puestas de sol de calma y esperanza. Dejas correr los ríos con fuerza serena hasta derramar sus sudores en mares, en sus inmensidades ríes y gozas, igual que una loca mozuela desbordada de amores. Árboles de verde follaje son tu brillante cabellera susurran con el viento cuentos maternales. Mónica Paredes 2010